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Yo Jueza

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Yo Jueza
3/14/2023
Yo Jueza
By Aida A Villarreal Escovar
Posted: 2023-03-14T19:10:30Z

Yo Jueza

Por Aida Araceli Villarreal Escovar.


Mi primer año de juzgadora me lleva a ver el pasado, y a revisar mi motivación para convertirme en lo que hoy represento, y es ahí donde aparece mi pasión por la justicia y el compromiso de garantizar que todos los ciudadanos sean tratados con equidad ante la ley. Así, recuerdo que siempre he creído en la importancia de un sistema judicial justo y eficiente que proteja los derechos fundamentales y la seguridad de todos los ciudadanos, lo que me llevó a tener gran interés por las leyes, su interpretación y por el funcionamiento del sistema judicial, por lo que decidí hace más de veintinueve años por esta carrera, a fin de hacer una contribución significativa al sistema judicial y a la sociedad en general.


Hoy, recién cumplidos poco más de cuatrocientos setenta días en el cargo, mi experiencia ha sido emocionante y a la vez desafiante. Aquí no solo es hablar del gran honor que para mí significa servir como juzgadora y trabajar en la administración de justicia, sino entender que este es un papel exigente y requiere un gran compromiso, consistente en aplicar las leyes de manera justa e imparcial, asegurando que se haga justicia en cada caso.


En ese corto caminar, uno de los mayores desafíos que he enfrentado como jueza ha sido tomar decisiones difíciles en casos complejos, resolviendo de forma justa, equitativa e imparcial, pues no podemos olvidar, que en algunos casos, la ley puede ser ambigua o incompleta, lo que significa como bien fue referido por Manuel Atienza, al analizar la argumentación de casos difíciles, es posible que tengamos que interpretarla o incluso desarrollarla a través de nuestras decisiones, y apreciando el sistema de precedentes, atendiendo así a la experiencia de diversos juzgadores; efectuando una investigación exhaustiva y considerando todas las pruebas y argumentos presentados por las partes antes de tomar una decisión.


Otro desafío importante se torna al garantizar que las determinaciones tomadas sean comprensibles y se comuniquen de manera efectiva a los involucrados. En efecto, ante la sociedad, los órganos jurisdiccionales pueden parecer intimidantes para quienes no están familiarizados con el sistema de justicia, por lo tanto, es importante explicar las determinaciones de manera clara y accesible para asegurar que se entiendan y respeten por los destinatarios, es decir, siempre debemos tener en cuenta que nuestras resoluciones tienen que ser nítidas, y dejar de lado un lenguaje rigurosamente técnico que impida su entendimiento.


El buen desarrollo de dichos desafíos ha sido posible al confiar en mi formación jurídica y personal, así como en mi experiencia, lo que me ha llevado a tomar decisiones justas y equitativas. Al hablar de mi formación como jurista desde mil novecientos noventa y cuatro, destaco no solo las habilidades duras, como es la licenciatura en derecho, una maestría en amparo, otra en derecho procesal penal, un doctorado en derecho, una especialidad en derechos humanos y un sinfín de cursos y diplomados, sino también las habilidades blandas, como son estudios en coaching de vida, personal y empresarial y un enorme desarrollo en terapias alternativas sin dejar de citar mis múltiples certificaciones en metafísica, que me permiten un progreso estable de mi trabajo.


Por cuanto es a mi experiencia, me es muy grato echar una mirada al pasado y saber que mis sentencias están sustentadas en un camino de mucho aprendizaje, estudio y conocimiento, que comprende mi trayectoria dentro del Poder Judicial de la Federación en México, desde octubre de mil novecientos noventa y ocho, en los diversos cargos de oficial judicial, actuario judicial, secretario de juzgado, secretario de tribunal, funciones que me otorgaron la posibilidad de impartir cursos y conferencias en torno al derecho y la justicia desde dos mil cinco, y todo ello sumado me permitió llegar a la tan ansiada meta de ser juzgadora federal en noviembre de dos mil veintiuno.


Y así es como llevo con gran honor el cumplimiento de mi papel como jueza en la administración de justicia, donde tengo la responsabilidad de interpretar las leyes y aplicarlas de manera justa y equitativa a cada caso que se presenta, garantizando en todos ellos, que se respeten los derechos fundamentales de los involucrados, y se llegue a una solución apegada a derecho, sin dejar de lado y no menos importante el tener en todo momento consciencia de que las juezas y jueces deben actuar de manera íntegra, independiente y sin prejuicios, manteniendo altos estándares éticos y profesionales, para así garantizar la integridad y la confianza en el sistema judicial.


En cuanto a dicho tópico, se destaca hoy en día el papel de las juzgadoras y juzgadores en la protección de los derechos humanos y la igualdad ante la ley, de lo que he aprendido y entendido que la justicia no puede ser alcanzada si no se respetan los referidos estándares; por lo tanto, en mi trabajo, siempre trato de asegurarme de que se respeten las prerrogativas de todas las partes y de que se aplique la ley de manera justa. Además, creo que es importante que las juezas y jueces contemos con una actualización permanente en torno a las leyes y su interpretación, especialmente en cuanto a los derechos humanos.


Como jueza, mi objetivo principal es administrar la justicia de manera imparcial en todos los casos que se me presenten. Considero que es importante que todos los que acuden al sistema de impartición de justicia tengan la confianza de que recibirán un trato justo e igualitario, independientemente de su condición social o económica. Además, confío ser un referente para los abogados y otros profesionales del derecho, al demostrar un compromiso permanente con la correcta administración de justicia.

A largo plazo, me gustaría continuar mi desarrollo profesional en el sistema judicial, incrementando mis habilidades y conocimientos a través de la capacitación continua y la participación en asociaciones profesionales, como la Asociación Internacional de Mujeres Juezas, en la que hoy participo. Igualmente, espero tener la oportunidad de decidir asuntos importantes y desafiantes, así como contribuir a la emisión y desarrollo de jurisprudencia.


En ese contexto, me gustaría ser una juzgadora que fuera recordada por marcar una diferencia positiva en la vida de las personas que aparezcan ante mí. Espero que mi legado sea el de haber hecho una contribución significativa al sistema de justicia y haber mejorado la vida de las personas a las que serví a través de las sentencias.


Si tuviera la oportunidad de dar un consejo a alguien que quisiera formar parte de esta carrera judicial, sería que esté dispuesto a trabajar duro, pues requerirá de una sólida formación académica y una excelente comprensión e interpretación de las leyes y regulaciones; tener habilidades de comunicación efectivas; ser capaz de pensar críticamente así como trabajar en equipo; y, complementar en su día a día la integridad, la imparcialidad y el compromiso con la administración de justicia, piedras angulares para tener éxito en esta carrera.


En consecuencia, recomendaría que una forma de lograr en parte ese desarrollo personal, consistiría en que la persona interesada buscara oportunidades para adquirir experiencia en el campo del derecho, como pasantías o trabajos en bufetes de abogados, fiscalías o juzgados, lo cual ayudaría a desarrollar habilidades y conocimientos valiosos, así como a establecer lazos en ese campo.


Finalmente, y no menos importante, será tener la disposición aprender y crecer. La administración de justicia es una carrera desafiante y gratificante, por lo que solo aquellos que estén dispuestos a trabajar duro y comprometerse con sus principios, podrán tener un camino exitoso y significativo.